
Fotógrafo, realizador audiovisual, locutor de radio y editor sonoro y de video. Hace parte de la Corporación Maloca Joven, un colectivo de jóvenes creadores de contenido del Guaviare.
Sobre el trabajo de Jorge Andrés
Para Jorge y el equipo de Maloca Joven, la conexión con el territorio no es un concepto abstracto: es una experiencia de vida. El río Guaviare ha sido escenario de trabajo, de historias familiares, de cultura y de memoria. Por eso, cuando llegó el momento de decidir qué contar en el marco de las becas RUIDO!, entendieron que había una voz urgente, una voz que nadie estaba escuchando: la del propio río.
El proceso comenzó recorriendo las orillas de la ciudad, observando aquello que se ha normalizado con el paso de los años: descargas de aguas residuales, pescadores regresando sin pesca, familias que ya no confían en el agua que antes era limpia y abundante. Cada caminata revelaba una realidad dolorosa, especialmente para quien ha crecido junto a ese mismo afluente.
¿Por qué eligió este tema?
Desde su experiencia como realizador y fotógrafo del territorio, Jorge sabía que la historia requería algo más que una cámara. Había registrado muchas realidades del Guaviare, pero pocas veces había sentido un llamado tan fuerte a combinar sensibilidad, rigor y denuncia. Esta vez no se trataba solo de documentar: se trataba de comprender un problema estructural que afecta a su comunidad, a su familia y a los lugares donde creció.
Ese vínculo personal marcó todo el proceso. Cada plano fue más consciente, más íntimo. Y también más doloroso, porque contar la historia del río Guaviare es, inevitablemente, contar la historia de un deterioro que avanza mientras las soluciones siguen en el papel.


¿Qué desafíos encontró?
La investigación llevó al equipo a revisar documentos oficiales, acciones judiciales, estudios técnicos y proyectos que se han anunciado durante años sin materializarse. Se encontraron con expedientes incompletos, dificultades institucionales, falta de decisiones y comunidades que han alzado la voz sin recibir respuesta.
Uno de los mayores retos fue traducir un lenguaje técnico complejo en una narración accesible, sin perder la sensibilidad visual que caracteriza el trabajo de Maloca Joven. También fue difícil recoger testimonios: aún existe temor a hablar abiertamente sobre el estado del río. Y, en lo personal, trabajar cerca de los puntos de vertimiento fue uno de los momentos más duros del proceso: ver el color del agua, sentir el olor, y reconocer que ese río fue su espacio de infancia, pesca y juego.
Aprendizajes
El proceso confirmó algo fundamental: el formato audiovisual es una herramienta poderosa para confrontar realidades que el territorio necesita mirar de frente. Escuchar a las comunidades fue el primer paso para narrar con respeto y entender la profundidad del problema. Para Jorge, esta experiencia reafirmó el sentido de su trabajo: hacer comunicación desde y para el Guaviare, porque las historias del territorio merecen ser contadas por quienes las viven.
¿Qué sigue?
Para La Liga Contra el Silencio, el trabajo de Jorge abre una conversación necesaria sobre un río que se ha vuelto testigo silencioso del deterioro ambiental y del abandono institucional. Su proyecto no solo registra un problema: también busca convertirse en un eco que despierte conciencia y acción.
Lo que comenzó como un ejercicio de observación terminó siendo una denuncia que apela a la memoria, al cuidado colectivo y al compromiso con el territorio. Jorge seguirá narrando desde el Guaviare, convencido de que visibilizar lo que ocurre en el río también es una forma de proteger lo que amamos.
Advertencia: Redactado con IP (inteligencia personal)
Este es el resultado de su trabajo
Una producción audiovisual narrado desde adentro que explora las amenazas que actualmente enfrenta el río Guaviare.
“Este proyecto nació del río… y esperamos que vuelva a él convertido en un eco que despierte conciencia y acción».
Jorge.
El tutor de Jorge fue:

Juan Manuel Flórez
Juan Manuel Flórez
Reportero ambiental en Mutante. Ganador en dos ocasiones del Premio Simón Bolívar. Pasó por medios como La Silla Vacía y El Tiempo.
@juanduermevela