
Antropólogo, politólogo y fotógrafo. Le gusta contar historias sobre los ríos en la Amazonía.
Sobre el trabajo de Jacobo
Para Jacobo, participar en las Becas RUIDO! fue una experiencia de formación profundamente enriquecedora. No solo amplió su visión sobre el papel de la comunicación en los procesos sociales y territoriales, sino que le permitió escuchar con atención las voces de otros becarios provenientes de distintos lugares de la Amazonía. A través de ellas conoció retos, iniciativas y tensiones que se tejen en cada territorio, y que suelen quedar por fuera de las narrativas nacionales.
Su búsqueda fue narrar un conflicto que se suele presentar como una solución global: la transición energética. Jacobo explora cómo esa transición, celebrada en escenarios internacionales, se manifiesta en los territorios amazónicos como una práctica que provoca deterioro social y ambiental. Desde las montañas de Mocoa, decidió volver a los caminos que históricamente han recorrido comunidades indígenas y campesinas, caminos que hoy transitan mayoritariamente los trabajadores vinculados a la multinacional minera que opera en la zona.
¿Por qué eligió este tema?
La motivación de Jacobo nace de la tensión entre los discursos internacionales sobre el “futuro verde” y la realidad extractiva que viven los territorios. Mocoa, su hogar, es un espacio donde esa contradicción se vuelve evidente: mientras el mundo habla de descarbonización, la transición energética demanda minerales cuya extracción transforma ríos, montañas y relaciones comunitarias.
Jacobo eligió este tema porque entiende que estas historias no pueden seguir contándose desde los centros urbanos ni desde las cifras macroeconómicas. Necesitan narradores que conozcan de primera mano los impactos en la vida cotidiana: los caminos intervenidos, los paisajes alterados, los riesgos ambientales y las disputas silenciosas por el territorio.
¿Qué desafíos encontró?
Durante las ocho semanas de la beca, Jacobo enfrentó retos creativos, logísticos y emocionales. El proceso lo llevó a retomar prácticas que había dejado en pausa por su trabajo organizativo en iniciativas comunitarias. Volver a caminar el territorio, reencontrarse con los ríos que marcaron su infancia y escuchar a las comunidades que hoy viven los efectos del extractivismo, fueron pasos clave para construir su historia.
El desafío mayor fue encontrar un lenguaje que permitiera narrar un fenómeno global desde una vivencia local. La tutoría editorial y el acompañamiento metodológico de la beca le permitieron afinar el enfoque, conectar su experiencia personal con la dimensión colectiva y traducir lo vivido en un relato capaz de dialogar con audiencias nacionales.

Aprendizajes
La beca RUIDO repreLa beca representó para Jacobo un retorno a la creación audiovisual y al ejercicio narrativo desde lo territorial. El proceso lo llevó a pensar la transición energética desde las aguas del río Mocoa, desde las trochas recorridas por generaciones de campesinos e indígenas, y desde las preguntas que emergen cuando una multinacional minera transforma la rutina y la memoria del lugar.
Uno de sus mayores aprendizajes fue confirmar que la comunicación puede ser una herramienta poderosa para revelar tensiones que permanecen ocultas y para visibilizar procesos comunitarios que rara vez ingresan al debate nacional. El acompañamiento de medios y periodistas independientes fue fundamental para fortalecer su capacidad de tejer historias con impacto local y proyección más amplia.
Para La Liga Contra el Silencio, el trabajo de Jacobo aporta una mirada urgente sobre un territorio marcado por disputas entre narrativas globales y realidades locales. Su historia revela cómo la transición energética —presentada como una promesa— puede convertirse en una nueva forma de extractivismo si no incorpora las voces de quienes habitan los territorios donde esa “transición” ocurre.
¿Qué sigue?
Jacobo seguirá narrando desde Mocoa, desde sus ríos y montañas, comprometido con historias que cuestionan, que incomodan y que buscan abrir nuevos espacios de conversación sobre el futuro de la Amazonía.
Este es el resultado de su trabajo
El reportaje «No hay mina que valga que valga un río: memoria y lucha en defensa del río Mocoa«.

Una serie de fotografías que retratan el impacto de la exploración de cobre, necesario para la transición energética, en el Putumayo.






























“Participar en RUIDO fue una experiencia de formación profundamente enriquecedora, sobre todo, al entender el papel de la comunicación en los procesos sociales y territoriales. Durante los talleres, tuve la posibilidad de ampliar mi visión sobre diferentes temas, así como de escuchar con atención las voces de mis compañerxs de diferentes lugares de la Amazonía y a través de esas voces conocer los retos, desafíos e iniciativas que se tejen en cada territorio”.
Jacobo.
El tutor de Jacobo fue:

Juan Manuel Flórez
Juan Manuel Flórez
Periodista con ocho años de experiencia en medios digitales e impresos. Reportero de Mutante, medio en el que cubre procesos ambientales y derechos humanos.
@juanduermevela