
Líder indígena comunitario, guía local en turismo, investigador, colaborador en periodismo local y defensor del medioambiente y la cultura en Guainía.
Sobre el trabajo de Hermes
Para Hermes, participar en las becas RUIDO! significó asumir un desafío que trascendía el ejercicio periodístico. Desde el comienzo tuvo claro que su historia no podía construirse desde la distancia. Eligió trabajar sobre la tensión entre minería y turismo comunitario en Guainía porque es una realidad que atraviesa la vida cotidiana del territorio: una economía que durante décadas ha sostenido a cientos de familias, pero que también ha dejado heridas profundas en los ríos, en la selva y en la cultura indígena. Para él, era indispensable contar esta historia desde adentro, desde las voces de quienes experimentan esa transición económica y ambiental en primera línea.
En el caso de Hermes sucedió algo particular: tenía muchos intereses en común con otro de los becarios, Edwin Suárez. A partir de esta coincidencia, Hermes y Edwin decidieron trabajar de manera colaborativa en el marco de las Becas RUIDO!, construyendo un proceso conjunto alrededor de un mismo tema. Aunque cada uno mantuvo su voz y perspectiva propia, el diálogo constante entre ambos enriqueció la investigación y permitió que el proyecto se desarrollara desde miradas complementarias.
¿Por qué eligió este tema?
La minería en Guainía ha sido, durante años, tanto un sustento como una amenaza. Hermes ha visto de cerca esa dualidad y, como comunicador indígena, entiende que no puede narrarla sin involucrarse emocional y éticamente. Las comunidades que hoy piensan en dejar atrás la minería son las mismas que crecieron sobre ella; muchas no han conocido otra opción productiva.
Por eso quiso explorar la manera en que el turismo comunitario empieza a ofrecer alternativas reales. No se trataba solo de registrar datos o contrastar cifras, sino de comprender cómo se viven esos cambios desde el territorio y qué significa apostar por economías que cuidan la cultura y la naturaleza.
¿Qué desafíos encontró?
Uno de los momentos más exigentes del proceso fue decidir viajar a la zona minera. Implicaba enfrentar riesgos logísticos, tensiones emocionales y la carga simbólica de hablar de minería con personas que llevan quince o veinte años dedicadas a esa actividad. Para muchos, es la única alternativa que han tenido. Hermes sabía que no podía narrar esta historia desde un escritorio cómodo. La voz cambia cuando se graba en territorio, cuando se escuchan los relatos a la orilla del río, cuando se respira el mismo ambiente que respiran quienes lo habitan.
La reportería en campo fue intensa: entrevistas a bordo de embarcaciones, caminatas por comunidades, conversaciones en espacios donde la minería y el turismo se cruzan todos los días. Documentar esos contrastes fue un reto técnico y emocional. Hablar de minería siempre convoca silencios, prevenciones y miedos, pero también la necesidad urgente de la escucha. La tutoría editorial de la beca fue clave para ordenar esa complejidad, afinar el enfoque y entender que las cifras —el crecimiento del turismo, la expansión de agencias, la generación de empleo— sólo cobran sentido cuando se conectan con las historias de la gente.
Aprendizajes
El proceso dejó una certeza: la Amazonía necesita ser narrada por quienes la habitan. Desde Guainía, Hermes logró mostrar cómo las comunidades están tomando decisiones para proteger su territorio, apostándole a actividades que resguardan la cultura, la selva y los ríos. El turismo comunitario no es únicamente un servicio: es una estrategia de defensa territorial.
Las transformaciones son evidentes cuando se recorren de cerca. Las mujeres que hoy cocinan para turistas antes trabajaban en minería; los jóvenes que hoy guían caminatas crecieron viendo balsas dragar los ríos. Cada una de esas historias revela un proceso colectivo de cambio que no puede comprenderse sin estar presente en el territorio.
¿Qué sigue?
Hermes fortaleció su voz como periodista local, mejoró sus capacidades de investigación y se reconoció como parte activa de una narrativa. Para él, comunicar es también una herramienta de defensa: la selva, los ríos y las familias del Guainía sostienen la vida, y contar sus historias es una responsabilidad ética.
Su compromiso es seguir narrando estas historias desde el territorio.
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Este es el resultado de su trabajo
Después de semanas de reportería, escritura y trabajo conjunto con Hermes, el resultado fue un texto y un video de casi cinco minutos que ayudan a comprender por qué el turismo comunitario se ha convertido en una alternativa económica para tantas familias en Guainía.

“La Amazonía merece ser escuchada en sus propios términos y con sus propios lenguajes”.
Hermes Fredi López.
La tutora de Hermes fue:

Laura Sofía Mejía
Laura Sofía Mejía
Cofundadora y directora de Baudó Agencia Pública. Se especializa en crear, gestionar recursos y coordinar iniciativas de comunicación comunitaria y coberturas periodísticas.
@laurasofia.mejia